¿Dónde estamos?

 

A finales de 2004, un grupo de profesionales e integrantes de comunidades con amplia experiencia de trabajo comunitario en la zona sur del departamento de La Libertad; gestan la idea de conformar la Asociación Comunitaria Unida por el Agua y la Agricultura (ACUA[1]), con el objetivo de reducir los niveles de pobreza y vulnerabilidad de las familias rurales de la Cordillera del Bálsamo, priorizando dos líneas de trabajo:

 

Agua: ante la problemática de acceso y manejo de agua potable y saneamiento, identificada –junto a otras deficiencias en términos de servicios básicos – en el marco de la elaboración de los Planes Directores de abastecimiento de agua y saneamiento de tres municipios (Zaragoza, La Libertad y Santa Tecla) de la zona sur de La Libertad, que permitieron visibilizar la brecha existente en términos de acceso entre la población desplazada durante el conflicto armado – que conformaron nuevos núcleos poblacionales rurales, y que carecían del servicio –, frente a las residenciales que iban surgiendo en el territorio, fruto del proceso de expansión urbanística de Santa Tecla, y el Área Metropolitana de San Salvador, y que disponían de agua en cantidad y calidad suficiente.

 Agricultura: puesto que la población beneficiaria, era mayoritariamente rural, siendo su medio de vida principal la producción agraria. Sin embargo se practicaba una agricultura de subsistencia, y dependiente de agrotóxicos; por lo que se volvía necesaria la implementación del enfoque de permacultura que pasaba por elevar las capacidades de las familias productoras, reduciendo su gasto, mejorando su salud y generando nuevas fuentes de ingreso.

 

Desde la concepción de ACUA, existía claridad sobre la focalización de la intervención en la Cordillera del Bálsamo, pese a las dificultades que representaba el trabajo organizativo con una población relativamente conservadora; aún atemorizada por los sucesos de la guerra civil – las tres propiedades militares con presencia en la zona propiciaron que fuera muy intervenida paramilitarmente – y dependiente en su mayoría de los grandes terratenientes propietarios de las fincas de café. Sin embargo el hecho de contar con personal cualificado y con experiencia, conocimiento acumulado sobre la zona plasmado en diagnósticos municipales (Planes Directores[1]) que visibilizaban los niveles de pobreza, que justificaban la posibilidad de capitalizar un conjunto de esfuerzos bajo un enfoque técnico, social y solidario – a través de la cooperación internacional – que se venían desarrollando en el sur de La Libertad desde 2001.

 

Como último elemento claves para el fortalecimiento del trabajo organizativo, hay que mencionar la Radio Bálsamo, que se ha constituido en una caja de resonancia para la reivindicación de derechos (al agua y al saneamiento, a la tierra, a la alimentación, los derechos de las mujeres, etc.). Saltó por primera vez a antena un 24 de diciembre de 2005 en la frecuencia 90.5 emitiendo para los municipios de Zaragoza y San José Villanueva. Un año después y ya bajo la frecuencia 92.1 de la Asociación de Radios y Programas Participativos de El Salvador (ARPAS) – que ofrecía una posibilidad de cobertura a 23 municipios –, se amplía el alcance a La Libertad y parte de los municipios de Santa Tecla y Nuevo Cuscatlán. A partir de 2011 con la incorporación de una repetidora en el Coyolar, ha consolidado su presencia en nueve municipios de la Cordillera, poniendo voz a las problemáticas y demandas comunitarias.

 

 

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